Las cosas que no dices están buscando una salida,
están en medio de tu silencio, queriendo tu mirada tocar como si fuese en un misero callejón,
antes de que el sol descienda en el horizonte, antes de que la aurora pierda la estrella, la flora, mi honra.
La luz.
Y es que cuando duermo, no sueño; no descanso, enfermo, me siento dentro de un termo. Caen las luces y la oscuridad canta, susurrando a mis oídos... Me dice "vete, y canta conmigo".
Comienzo en do mayor y prosigo hasta terminar fuera del diapasón. ¿Escuchas su resonancia?, ¿puedes sentirla?
Seguro que sí, seguro.
Y en otro canto... :
(Esos ojos que brillan...).
Arrastran sonrisas, escalan color y calor, reinventan sonidos del corazón. El alma.
(Son asesinos, queman, me matan).
Amenazó, con besos, como si todo el derredor fuese una sola cosa.
(¡No puedo! ¡No puedo! ¡No puedo mirar esos ojos bellos!).
Pequeños, tan fijos, ellos, tan bellos.
(¡Vete!¡Vete! ¡Guarda ya esos astros perdidos! Llévatelos, yo me quedo con sólo el recuerdo. ¡Llévatelos! ¡Déjamelos!).
Deja que me engañe a mí mismo.
(Contempla la noche, descansa. Báñate de olvido, exhala).
Aprende.
(Confía).
CANTA CONMIGO, CANTA Y OLVIDA LUEGO
A ESOS TRISTES,
TRISTES, PERO
¡QUÉ OJOS TAN BELLOS!
Esthefa Real & Aldan Reyes