martes, 24 de septiembre de 2013

El misterio de viajar

Un lápiz también es un monstruo disfrazado de irrealidad, un poco. De sarcasmo, de mentiras arregladas. Escribe engaños, dibuja toda la verdad. Pinta la muerte y borra la vida, sonriendo y danzando, rechazando y creando. Parece magia y genera luz, expandiendo calor para poder sentir el frío: El frío de lo inerte, lo espontáneo, lo sumiso y lo volcánico. ¿Es el reflejo de una explosión? ¿O quizá la propia explosión? Quizá, simplemente, mirada en expansión.
Delirio.
Martirio.
Enrojece el suspiro.
Crea, destruye y besa,
intensamente.
Dulce, mortalmente.
Se hunde en las tristezas y calla los amores ocultos, oscuros de naufragar tanto, sin dirección y sin brújula.
Y cuando parece ser azul, resulta ser la luz, escondida y lamentándose de no poder ser fugaz.
¿Se apaga?
Tal vez paga.
¿Qué paga?
La vida mata con una daga.
Se acaba.
¿Qué acaba?
Acaba.


Aldan Reyes & Esthefa Real

Oscura, ¡ella!

La muerte camina y las almas se animan, arrinconándose en el atardecer de la sonrisa. La muerte es sabia, ve hacia dentro con su propia voz, se acerca muda porque está hambrienta. Muerte dura, muerte perpetua... hierve en la noche del día. El cristal que pretende dividir lo infinito de la piel se deshace en la sangre latente, se fusiona con ella, se vuelve ella. Se disuelve en la tierra, y termino siendo
ella.
 
Aldan Reyes & Esthefa Real