Una cicatriz indeleble e invisible que ha manchado mi universo con los colores más inefables que han aparecido en mi camino, me duele, no cura, aún sangra.
Sofoca a un alma paralela, una parte desprendida de mi.
Y nos encontramos ahora tan lejos, tan rotos y tan ajenos. Tan de otros. Tan solos acompañando la soledad del mundo. Me hundo.
Me asfixio.
Esthefa Real & Aldan Reyes
Ilustración por Stella Im Hultberg