domingo, 1 de junio de 2014

Anhelo espontáneo de una inmersa desesperación

He comenzado a retroceder como si cada segundo asfixiante pudiese revivir el instante, el soplo en que lo vi por primera vez aquella noche, aquella vez que volví a sentir lo mismo dese hacía mucho; tal vez la única, en realidad. Poner dos cucharadas de azúcar al sabor amargo de la lluvia, al sabor de la ausencia, de saber el no tenerte. Una brisa agridulce que arrulla cada segundo que faltamos al encuentro espontáneo de las sombras largas de nuestros cuerpos. Desnudar todito el encanto y encantarte más. Besarte. Encontrarme. Ir a buscarte. hacernos humo, uno. Convertirnos en seres inmortales, nubes de mar, olas de viento. Desencadenarnos para volver a encontrarnos en el vuelo de cada ave, en el andar somnoliento de todo insecto, en la espesa nube que trae consigo la impaciencia, la desesperación por tenernos, ¡la angustia de no tenernos!

Aldan Reyes Esthefa Real

martes, 15 de abril de 2014

Punto Medio


    El punto medio que sirvió de respiro, un respiro semejante a cuando se levantaba por las madrugadas. El grito dentro de mis sueños, la voz de la noche, el silencio del mundo, la melancolía de la sonrisa más bonita. Un punto medio para apartar el frío de la soledad, la oscuridad que habitaba dentro de mis pensamientos... se le ven las grietas al laberinto.

    Enredados caminos,engañosos pasadizos que llevan a ningún lugar, el mismo sitio de siempre. De donde no soy. A donde no pertenezco. Una nube pasajera. Una ola que se estrella, que habita en el querer de tres amantes: el río, el cielo y el mar. 

    Derrota es el canto de los labios que se encuentran tan solos. La hora intermedia antes de tomar el té, un pie afuera y el otro adentro de esta piscina con pirañas y lagartos, espectadores malhumorados. Luciérnagas que extinguen su luz para no volver a ver nunca más, no. 

    Con liviandad caen las hojas, la paz con la que son golpeadas por el viento. El punto medio, el clímax de la aurora. La tonalidad perfecta.

Aldan Reyes Esthefa Real



Fotografía por Noell Oszald